De G League a Europa: Bigs
Una selección de pívots de la G League que podrían brillar en Europa
Llegamos al capitulo final de jugadores G League que me gustaría ver en Europa, esta vez con un artículo sobre los pívots. Sin duda la posición más demandada en el panorama actual en el baloncesto europeo, y con menos ofertas reales sobre la mesa. Este artículo puede servir para que conozcáis algunos nombres que muy probablemente crucen el charco en un futuro.
Jonas Aidoo (2,11 m, Estados Unidos)
Aidoo es un interior atlético con perfil de “rim protector” moderno. Su movilidad es notable para su tamaño, lo que le permite cambiar en defensa y proteger el aro sin necesidad de sobrecargar el salto. Tiene buen timing, brazos largos y un instinto natural para intimidar, aunque todavía carece de fuerza en el tren inferior y regularidad en la colocación. En ataque vive del pick and roll, la transición y las segundas oportunidades; no tiene movimientos pulidos de espaldas ni rango de tiro estable. A nivel FIBA encajaría como cinco defensivo, aportando protección del aro en defensa y finalizaciones por encima del aro en ataque.
Ibou Badji (2,16 m, Senegal)
Badji es un viejo conocido en Europa tras su paso por el Barça y Tenerife. Su físico, envergadura descomunal y capacidad de salto lo colocan entre los mejores protectores de aro de su generación. Defensivamente puede marcar la diferencia, gracias a su tamaño y envergadura. En ataque, sigue dependiendo demasiado del alley-oop. Tiene dificultad para mantener el balón bajo control y su lectura en el poste es limitada. Su margen de mejora sigue siendo alto si estabiliza su cuerpo y mejora su coordinación. Lo bueno es que al haberse formado en el Barça, se le considera cupo en ACB, y esto lo convierte en un jugador de bastante valor en España.
Julian Reese (2,06 m, Estados Unidos)
Reese es un interior undersized, pero compensa con fuerza, agresividad y fundamentos sólidos. Tiene excelente juego de pies, buen toque cerca del aro y un entendimiento táctico superior. Puede desempeñarse como cinco pequeño o cuatro físico. Su desventaja es la falta de tiro exterior, lo que reduce su versatilidad ofensiva. A cambio, ofrece presencia constante en el rebote y gran energía defensiva. Si desarrolla un tiro de media distancia fiable, puede convertirse en un cuatro moderno de alto rendimiento, y debe trabajar su tiro exterior para ser un valor segur en Europa. La temporada pasada promedió 13 puntos, 9 rebotes y 1,5 tapones.
Olivier Sarr (2,11 m, Francia)
Sarr es un cinco moderno formado en la NCAA y pulido con experiencia NBA/G League. Posee una mezcla excelente de movilidad, tiro de media y larga distancia y comprensión del juego. Puede jugar tanto de pívot móvil como de interior abierto. Defensivamente, tiene herramientas para cambiar en bloqueos y proteger el aro, aunque a veces carece de dureza física frente a cincos más pesados. Su lectura del juego y su formación europea le dan una ventaja inmediata para adaptarse al sistema FIBA. Tiene potencial para ser titular en equipos de EuroCup o incluso de Euroliga de segundo nivel, con un perfil de pívot abierto que es muy valioso en el baloncesto de hoy en día.
Samson Johnson (2,10 m, Togo)
Johnson es un proyecto atlético con cualidades físicas sobresalientes. Su juego está basado en la energía, la defensa y la verticalidad. Posee capacidad para cambiar en defensa de vez en cuando, y buen timing en las ayudas. Ofensivamente es un finalizador puro, dependiente del pase y con un rango de tiro casi inexistente. Hoy en día en Europa, hay mucha demanda de pívots y poca oferta, creo que Samson puede ser un jugador a tener en cuenta en ACB, debido a su pasaporte Cotonú.
Tyrese Samuel (2,08 m, Canadá)
Samuel combina potencia física con una base técnica bien desarrollada. Es un interior versátil que puede jugar como cuatro fuerte o cinco móvil. Posee buen manejo para penetrar ante jugadores más lentos y buenos recursos en el poste bajo para dominar ante jugadores más pequeños. Defensivamente es consistente: rebotea, puede cambiar en bloqueos y se comunica bien. Su tiro exterior es inconsistente, pero su mecánica es funcional y le permite castigar cuando está solo. Samuel puede ser un jugador muy fiable en Europa, debido a la energía que aporta siempre que esta en pista, y su capacidad para aportar en ambos lados de la cancha.
Ibrahima Diallo (2,13 m, Senegal)
Diallo es un cinco tradicional, fuerte, disciplinado y con excelente control del espacio defensivo. Su tamaño y presencia física lo convierten en un ancla natural bajo el aro. Defensivamente protege bien el rebote y las penetraciones, aunque le falta agilidad para salir al perímetro. En ataque ofrece un juego simple pero efectivo: bloqueos sólidos, cortes y finalizaciones cerca del aro. No es un jugador creativo, pero su constancia lo hace valioso. En Europa puede rendir como pívot finalizador en ataque y protector del aro en defensa, además de tener pasaporte Cotonú que le puede abrir alguna ventana. Si gana velocidad lateral, podría evolucionar hacia un perfil de “rim protector” rotacional de alto nivel.
Vernon Carey Jr (2,06 m, Estados Unidos)
Carey es un interior con capacidad para anotar en el poste y para finalizar cerca del aro. Posee fuerza, control de balón y un toque notable cerca del aro. Su mayor debilidad es la defensa: sufre en el pick and roll y carece de movilidad lateral. Sin embargo, ofensivamente tiene recursos para dominar en Europa: ganchos, mates y buen uso del cuerpo debajo del aro. Es el típico cinco ofensivo que puede aportar puntos inmediatos. Ya estuvo en Europa hace dos temporadas, donde promedió 17,8 puntos, 7,7 rebotes y 1,5 tapones en BCL con Karsiyaka.
Naheem McLeod (2,24 m, Estados Unidos)
McLeod es un gigante con impacto físico inmediato. Su envergadura y tamaño condicionan cualquier ataque rival. Defensivamente es un disuasor de primer nivel en la pintura, aunque su movilidad es muy limitada. En ataque, su juego se reduce a bloqueos y finalizaciones cerca del aro. En Europa sería un jugador de rol con minutos limitados pero valiosos, similar a Christ Koumadje en sus primeros años. Si mejora su desplazamiento lateral y su resistencia, podría establecerse como especialista defensivo en la BCL. Me la juego un poco con este jugador, ya que ha demostrado más carencias que virtudes en la NCAA, pero un jugador de 2,24 hay que tenerlo en cuenta.
Mo Bamba (2,13 m, Estados Unidos)
Bamba es el talento más probado de la lista. Con experiencia NBA, combina un físico extraordinario con tiro exterior y timing defensivo. Tiene el perfil perfecto para dominar en Europa: protege el aro, corre la cancha y abre el campo con su triple. Su reto no es técnico sino mental: mantener consistencia y foco competitivo. Su rango de impacto potencial va desde estrella continental hasta especialista defensivo de lujo, dependiendo de su adaptación táctica y compromiso.
Grant Nelson (2,11 m, Estados Unidos)
Nelson es un cuatro versátil con habilidad para poner el balón en el suelo, atacar desde el bote y lanzar con confianza. Su físico combina longitud y movilidad, lo que le permite defender a interiores o exteriores según la situación. En ataque destaca por su agresividad y coordinación, aunque tiende a precipitarse en lecturas. En Europa sería un cuatro moderno de gran valor en sistemas abiertos. Si mejora su selección de tiro y su defensa en el poste, puede llegar a ser un jugador de impacto inmediato en Europa.
Viktor Lakhin (2,11 m, Rusia)
Lakhin es un interior tácticamente maduro y fundamentos europeos. Se distingue por su disciplina, posicionamiento defensivo y toque en la pintura. Ofensivamente aporta juego de pies, mid-range sólido y buena visión desde el poste alto, además de que puede tirar desde la larga distancia. No es un atleta explosivo, pero su IQ y consistencia lo hacen fiable. En defensa compensa su falta de velocidad con lectura y colocación. Lakhin promedió 11,4 puntos, 6,4 rebotes, 1,5 tapone y anotando casi 1 triple por partido.
Drew Timme (2,08 m, Estados Unidos)
Timme es un interior de gran IQ y fundamentos técnicos sobresalientes, formado en Gonzaga y con un perfil ideal para el baloncesto FIBA. Su juego en el poste es de élite: excelente juego de pies y gran tacto con ambas manos. No depende del físico, sino de su habilidad para crear ventajas mediante fintas y movimiento de pies. Ofensivamente puede jugar como generador desde el poste alto o en “short roll”, mostrando buena visión y comprensión del espacio. Su rango de tiro se extiende hasta la media distancia, aunque puede atreverse desde la larga distancia.
Defensivamente carece de explosividad y sufre en el perímetro, pero compensa con colocación e inteligencia posicional. No es un rim protector, y es un jugador bastante lento, por lo que recibe muchos puntos evitables. En Europa podría rendir como un 4/5 muy inteligente en ataque, y al que habría que cubrir las espaldas en defensa, como el caso de Trevion Williams.
Jamarion Sharp (2,26 m, Estados Unidos)
Sharp es un pívot de impacto físico inmediato, con una altura de 2,26 m y una envergadura fuera de serie que lo convierten en uno de los protectores de aro más intimidantes de esta lista. Su presencia en la pintura cambia el juego: sabe cuando y como debe ir al tapón y tiene un rango enorme de acción gracias a su envergadura. Pudimos verle en una competición FIBA, ya que fue al FIBA International Cup con el equipo de la G League, en este torneo promedió 5,3 puntos, 6,7 rebotes y 1 tapón en 23 minutos de juego. En G League la temporada pasada si que llego a 3 tapones por partido.
Ofensivamente su rol es limitado. Es un finalizador vertical que vive del alley-oop, las segundas oportunidades y las continuaciones de pick and roll. No posee juego de espaldas al aro ni rango de tiro, pero su energía y capacidad para sellar le permiten generar ventajas sin necesidad de sistemas complejos. Aún debe mejorar su coordinación y equilibrio, especialmente al moverse lateralmente o defender en espacios abiertos.
















