De G League a Europa: Guards
Jugadores de la G League 2025 que podrían triunfar en el baloncesto europeo
La G League está a punto de comenzar una nueva temporada, y con ello llega la oportunidad de observar a una gran cantidad de jóvenes talentos que buscan abrirse camino hacia la NBA o consolidarse como profesionales de alto nivel fuera de Estados Unidos. En este contexto, hay un grupo de jugadores particularmente interesante: aquellos que, pese a su potencial y calidad, podrían encontrar su mejor oportunidad de desarrollo y estabilidad en el baloncesto europeo. La historia reciente demuestra que muchos de los grandes protagonistas de la G League terminan destacando en el viejo continente.
En esta lista me he centrado en jugadores sin contrato two-way, ya que quienes cuentan con ese tipo de vínculo con una franquicia NBA tienen un futuro inmediato más definido y protegido dentro del sistema norteamericano. El objetivo es poner el foco en aquellos que aún están en esa delgada línea entre consolidarse en Estados Unidos o dar el salto a Europa, un camino que en muchos casos se ha convertido en la vía más inteligente y productiva para continuar su desarrollo profesional.
Wooga Poplar (1,96, Estados Unidos)
Wooga Poplar, escolta estadounidense de 1,96 metros, es un jugador que destacó en la NCAA con la Universidad de Miami antes de transferirse a Villanova. De físico potente y brazos largos, ha demostrado una clara evolución ofensiva, con buena capacidad para atacar el aro y buen tiro de larga y media distancia. Fue undrafted en junio y ha comenzado su andadura como profesional en la la G League, donde creo que puede hacer buenos números de manera consistente, pero que no le veo dando el paso a la NBA.
No es un especialista en ningún lado del campo y no es lo suficientemente bueno en ataque como para liderar el ataque de un equipo NBA. Su combinación de tamaño y anotación lo convierten en un perfil muy interesante para Europa, donde puede tener la opción de anotar a pies quietos o yendo hacia el aro. Además, gracias a su físico puede ser un buen defensor para Europa. El tema de ser extracomunitario puede venirle mal a la hora de jugar en la ACB, pero creo que es un candidato perfecto para jugar el año que viene en ligas como la alemana o francesa.
Jean-Jacque Boissy (1,85 m, Senegal)
Jean-Jacques Boissy, base senegalés de 1,85 metros, es uno de los talentos más prometedores surgidos de la NBA Academy Africa. El jugador, que todavía no ha debutado en la G League, fue seleccionado en el Draft Internacional de la competición como parte del programa que busca incorporar figuras emergentes del baloncesto internacional. Boissy es el vigente MVP de la Basketball African League tras promediar 18,9 puntos y con un 43% de acierto de tiro exterior. Además, este verano en el AfroBasket promedió 19 puntos y 4,6 asistencias, con un 32,9% en triples, formando una dupla de en sueño junto a Brancou Badio.
Boissy es un combo guard muy rápido y que aporta energía en ambos lados de la cancha. Es un torbellino con el balón en las manos, un jugador que tiene claro que cuando le llega el balón debe mirar al aro y ser agresivo. No es solo un jugador meramente ofensivo, en defensa su energía le permite ser el point of attack en muchas posesiones. Además, es una amenaza constante a pies quietos desde cualquier parte del campo.
De cara a Europa, Boissy presenta un perfil ideal para ligas que valoran combo guards anotadores que puedan o bien ser manejadores principales o secundarios. Me parece raro que ningún equipo de la ACB haya apostado por Boissy, ya que hay pocos jugadores con pasaporte Cotonú con sus puntos.
Jaden Springer (1,93 m, Estados Unidos)
Jaden Springer, es un escolta estadounidense de 1,93 m formado en la Universidad de Tennessee. Es un jugador físico, explosivo y con instinto defensivo, que ha alternado minutos entre la NBA y la G League. Su paso por la liga de desarrollo le ha servido para consolidar su confianza ofensiva, mostrando capacidad para atacar el aro y aportar intensidad en defensa, aunque su tiro exterior aún es irregular.
Su perfil encaja bien en el baloncesto europeo: escolta fuerte, con energía, buena capacidad de penetración y solidez en el uno contra uno. Springer podría ser un refuerzo valioso para equipos que busquen un jugador que pueda ser importante en ambos lados de la cancha. Si no logra estabilizarse en la NBA, su salto a Europa podría ofrecerle el protagonismo y los minutos que necesita para desarrollarse plenamente y evolucionar a un jugador más ofensivo.
Steven Ashworth (1,83 m, Estados Unidos)
Steven Ashworth, base estadounidense de 1,83 metros, es un jugador formado en la Universidad de Creighton, donde completó una su carrera universitaria tras haber brillado previamente en Utah State. Se caracteriza por ser un base cerebral, con un excelente tiro exterior y una gran comprensión del juego. Durante su ultima temporada en la NCAA promedió más de 16 puntos y 6,8 asistencias por partido, destacando especialmente por su precisión desde la línea de tres (37,4%) y su capacidad para liderar el ataque. Su estilo es el de un director de juego clásico moderno: sabe manejar ritmos, tomar buenas decisiones y castigar defensas con su tiro en movimiento o tras pase.
A pesar de no poseer un físico dominante, Ashworth compensa con inteligencia, visión y eficiencia. Su lectura de juego lo hace un jugador adaptable a sistemas más estructurados, lo que lo convierte en un perfil ideal para el baloncesto europeo.
Adama Bal (2 m, Francia)
Adama Bal, escolta francés de 2,00 metros nacido en 2003, es uno de los talentos más interesantes de su generación en Europa. Formado en la cantera del INSEP y posteriormente en la NCAA con Arizona y Santa Clara, Bal combina físico, técnica y una madurez poco común para su edad. Su paso por la NCAA le permitió desarrollar un juego más completo, destacando como un jugador versátil capaz de anotar, crear para sus compañeros y defender varias posiciones.
Bal tiene un perfil moderno: es un exterior con envergadura, buena capacidad para atacar el aro y un tiro en progresión, especialmente desde el catch and shoot. Además, posee una lectura de juego muy avanzada, lo que le permite adaptarse tanto a un rol secundario como a uno más protagonista en el perímetro. En defensa, su tamaño y movilidad le permiten ser un activo valioso.
En verano firmó con Strasbourg para comenzar su andadura en Europa, pero su periplo en su país no duró mucho y optó por la G League, donde jugará con el filial de los New York Knicks. Aún así creo que volverá a Francia más pronto que tarde.
John Poulakidas (1,96 m, Grecia)
John Poulakidas, un combo guard griego-estadounidense de 1,96 metros, es un jugador que ha ido ganando notoriedad por su capacidad anotadora y su consistencia en el tiro exterior. Formado en la Universidad de Yale, Poulakidas fue una de las piezas más importantes del equipo en la NCAA, destacando por su liderazgo ofensivo y su efectividad desde el perímetro. Durante su ultimo año en la universidad promedió 19,4 puntos con un 40% de acierto desde el triple, consolidándose como un especialista en el tiro con la capacidad de crear su propio lanzamiento o castigar desde el catch and shoot.
Más allá de su perfil ofensivo, Poulakidas es un jugador inteligente y disciplinado, con buena comprensión del juego y un enfoque colectivo que le permite anteponer los intereses del equipo a los suyos propios. Su físico le permite defender a varios tipos de exteriores, y aunque no se caracteriza por ser un atleta explosivo, su posicionamiento y lectura compensan esa falta de potencia.
Boo Buie (1,88 m, Estados Unidos)
Boo Buie, combo guard estadounidense de 1,88 metros, es un jugador formado en la Universidad de Northwestern, donde completó una destacada carrera universitaria y se consolidó como uno de los referentes ofensivos más importantes de su conferencia. Su estilo de juego combina creatividad, confianza y capacidad para decidir partidos en momentos clave, con un manejo de balón sobresaliente y un excelente dominio del pick and roll.
Buie es un mete puntos de profesión, y creo que encaja en el perfil de americano que viene a Europa con el rol de amasar balón y anotar lo máximo posible. Tiene un primer paso rápido, buena lectura en situaciones de bloqueo directo y un tiro en suspensión peligroso, tanto tras bote como en movimiento. Aunque no posee un físico dominante, compensa con inteligencia y control del ritmo. Su capacidad para asumir responsabilidad en el ataque y generar tanto para sí mismo como para sus compañeros lo convierte en un jugador polivalente, capaz de desempeñarse como base o escolta según las necesidades del equipo.
Wade Taylor IV (1,83 m, Estados Unidos)
Wade Taylor IV, base estadounidense de 1,83 metros nacido en 2003, es uno de los jugadores más talentosos y competitivos surgidos de la NCAA en los últimos años. Formado en la Universidad de Texas A&M, Taylor destacó desde su llegada por su instinto anotador, su intensidad y su liderazgo. A lo largo de su etapa universitaria fue el motor ofensivo del equipo, promediando 15,7 puntos en su ultima temporada. Su estilo es el de un base moderno, eléctrico y valiente, que combina velocidad, manejo de balón y una enorme confianza en su tiro.
Taylor es un generador nato: puede anotar desde el bote, atacar el aro con agresividad y tiene un buen dominio del tiro exterior, especialmente en situaciones de step back o pick and roll. Aunque su estatura es limitada, su rapidez y explosividad le permiten compensar esa desventaja física. Taylor me parece un jugador que puede encajar muy bien en ligas como la alemana, donde podría desarrollarse como un mero anotador o alcanzar su techo y poder llegar controlar todo lo que ocurre en la cancha con el balón en las manos.
Ricky Council IV (1,98 m, Estados Unidos)
Ricky Council IV, escolta estadounidense de 1,98 metros nacido en 2001, es un jugador con un perfil físico y atlético de élite que lo convierte en un talento muy atractivo para el baloncesto europeo. Formado en Wichita State y posteriormente en la Universidad de Arkansas, Council se dio a conocer como un anotador explosivo y un competidor intenso, capaz de cambiar el ritmo de un partido con su energía. Tras no ser elegido en el Draft de 2023, firmó con los Philadelphia 76ers y ha alternado participación entre la NBA y la G League, donde ha mostrado un potencial notable como anotador.
Council es un escolta versátil que combina potencia, salto y agresividad ofensiva. Su juego se apoya en su capacidad para atacar el aro, finalizar en contacto y crear ventajas en uno contra uno. Aunque su tiro exterior aún necesita regularidad, ha mejorado en el lanzamiento desde media distancia y en la toma de decisiones. En defensa, su envergadura y fortaleza física le permiten defender varias posiciones, y su intensidad lo hace un jugador incómodo para los rivales. Si Council llega a Europa es un jugador que no puede llegaría para jugar Euroliga, y creo que puede tener una evolución similar a la de Lonnie Walker, teniendo un rol de anotador en ataque y de disruptor en defensa gracias a su físico.
Sean Pedulla (1,85 m, Estados Unidos)
Sean Pedulla, base estadounidense de 1,85 metros, es un jugador formado entre la Universidad de Virginia Tech y Ole Miss. Nacido en 2003, Pedulla se destacó por su madurez, su capacidad para liderar ofensivamente y su gran entendimiento del juego. Durante su etapa universitaria fue el motor del equipo, combinando visión, anotación y una notable capacidad para controlar el ritmo del partido, cualidades que lo convierten en un base completo y adaptable.
Su estilo se caracteriza por un excelente manejo de balón, dominio del pick and roll y buena lectura en el pase. Además, tiene un tiro exterior consistente, tanto tras bote como en situaciones de recepción. No es un jugador explosivo físicamente, pero compensa con inteligencia, capacidad para encontrar ventajas y una ética de trabajo que lo ha llevado a mejorar año tras año. En defensa, su intensidad y posicionamiento lo hacen un jugador cumplidor, especialmente en esquemas colectivos, aunque es verdad que sufre por sus limitaciones físicas. Pedulla me parece un jugador que encaja a la perfección en el baloncesto europeo pero que su carrera se va a marcar por ser extracomunitario, ya que no es el prototipo de jugador por el que los equipos gastan una plaza de extracomunitario.
RJ Davis (1,83 m, Estados Unidos)
RJ Davis, combo guard estadounidense de 1,83 metros, es uno de los jugadores más destacados surgidos de la prestigiosa Universidad de North Carolina, donde fue el líder absoluto del equipo durante sus últimas temporadas. Davis se consolidó como un combo guard de enorme carácter competitivo, combinando una gran capacidad anotadora y buena capacidad de dirección. En su ultimo año universitario promedió 17 puntos por partido, con un 36% desde el triple y 3,6 asistencias.
Su juego se define por su agresividad ofensiva y su confianza. Davis es un excelente tirador exterior, capaz de anotar tanto en movimiento como tras bote, y destaca también por su control del ritmo y su habilidad para generarse espacio para levantar el tiro. Aunque no posee una gran estatura, su velocidad y fortaleza física le permiten penetrar con eficacia y generar ventajas. Además, tiene una lectura de juego que no es élite pero si que es buena, lo que lo convierte en un jugador que puede alternar funciones de base y escolta según las necesidades del equipo.
Augustas Marciulonis (1,93 m, Lituania)
Marciulonis combina tamaño, visión y temple. Es un base con una excelente lectura de las defensas, capaz de crear para sus compañeros, mantener la fluidez del ataque y asumir responsabilidades anotadoras cuando el equipo lo necesita. Su estilo es muy europeo: juega con pausa, lee el juego con inteligencia y evita errores innecesarios. Mi idea con Marciulionis es la siguiente, jugar un año en la G League y el verano que viene firmar con Zalgiris Kaunas. Lo normal ese primer año es que el hijo de la leyenda lituana salga cedido para coger experiencia profesional, y caiga donde caiga va a hacerlo muy bien. Un destino normal para las cesiones de Zalgiris es Rytas, donde competiría en la BCL y podría desarrollar su juego en Europa.
Zeke Mayo (1,93 m, Estados Unidos)
Zeke Mayo, escolta estadounidense de 1,93 metros, es uno de los jugadores que más me gustan para dar el salto a Europa. Formado en South Dakota State y Kansas, Mayo destacó por su consistencia ofensiva, su madurez y su capacidad para liderar a su equipo en ambos costados de la cancha. Durante su última temporada en la NCAA promedió 14,6 puntos, 4,8 rebotes y 2,9 asistencias, anotando un 42% desde el triple.
Su perfil es el de un guard moderno: fuerte físicamente, con buena envergadura, buena defensa y una mecánica de tiro muy fluida. Mayo puede anotar tanto en transición como en ataque estático, tiene un tiro fiable desde el perímetro y es capaz de crear su propio lanzamiento en el uno contra uno. Defensivamente es sólido, con buen posicionamiento y capacidad para defender a jugadores más altos gracias a su fuerza y lectura del juego. Es un jugador que puede tener suerte y pescar algún contrato two-way en la NBA, pero si llega a Europa, puede ser un jugador élite.
Bez Mbeng (1,93 m, Estados Unidos)
Bez Mbeng, base estadounidense de 1,93 metros, es un jugador que ha construido su reputación en la Universidad de Yale, donde se ha consolidado como uno de los mejores defensores del baloncesto universitario. Mbeng representa el prototipo de guard moderno con un fuerte enfoque en el trabajo colectivo, la disciplina táctica y la intensidad defensiva. Aunque su papel ofensivo en Yale no siempre ha sido protagonista, su impacto en el juego va mucho más allá de las estadísticas: es un líder silencioso, capaz de controlar el ritmo, dirigir desde la defensa y aportar estabilidad a su equipo en los momentos clave.
Su punto más fuerte es la defensa. Mbeng posee un físico imponente para su posición, brazos largos y una gran capacidad para presionar líneas de pase, mantenerse frente a su rival y anticipar jugadas. En la Ivy League fue reconocido varias veces por su rendimiento defensivo, y es un jugador que cambia el tono competitivo del partido desde su intensidad y compromiso. En ataque, ha mostrado progresión constante, con un tiro exterior en crecimiento y una mejor lectura del pick and roll, lo que lo convierte en un combo guard cada vez más completo.
















